Autor: Susana Vidal
Tiempo de preparado10 minTiempo de cocinado30 minTiempo total40 min

Aquí os traemos otra alternativa rica y sorprendente de consumir remolacha. Como sabéis nos gusta cruda, al vapor, en risotto,en hummus...por gustarnos nos gustan hasta sus hojas, probadlas, no las desperdiciéis. Hay mil maneras de emplearla. Lo que está claro es que estos Falafel de remolacha no dejarán indiferente a nadie en casa. Se prepara en un mini mini ratito y a cambio tendremos un picoteo sano y nutritivo para toda la familia. Queréis verlo?

Para 25 ud aproximadamente
 300 g de garbanzos cocidos
 1 cebolla mediana
 1 o 2 dientes de ajo
 250 g de remolacha cocida
 un manojito de perejil fresco
 1 cucharada sopera de cilantro fresco
 1 cucharada de café de comino molido
 1 cucharada de café de levadura
 harina de garbanzos u otra
 aceite de oliva virgen extra
 sal
 pimienta negra recién molida
1

Para preparar estos deliciosos Falafel de remolacha, en primer lugar ponemos los garbanzos en el bol donde los vayamos a triturar y le añadimos la cebolla, el ajo sin el germen, la remolacha cocida (nosotros ya sabéis que preferimos cocinarla con su piel y al vapor) el perejil y el cilantro.
Lo trituramos todo con la batidora hasta conseguir una masa espesa.
Ahora le añadimos, la sal, el comino, la levadura y la pimienta negra. Removemos para que se integre todo bien y los dejamos reposar en la nevera media hora.
Cuando la masa de garbanzos haya reposado su debido tiempo, comprobamos que tenga la textura firme como para formar croquetas y si no es así vamos añadiendo pan rallado hasta conseguir la textura perfecta. Mejor añadirlo poco a poco que pasarnos. Ahora ya podemos empezar a formar las bolitas. Las formamos, las aplastamos un poco y las rebozamos en harina. Yo suelo emplear harina de garbanzos porque siempre dispongo de ella, pero podéis utilizar cualquier harina que tengáis.
Las vamos dejando en un plato. Una vez formadas, calentamos el aceite de oliva, cantidad suficiente para freír bien, y las vamos haciendo a fuego fuerte, sobre todo los primeros 2 minutos, hasta que queden doradas. Más o menos entre 4-5 minutos. Id jugando con el fuego. Al principio tiene que estar muy caliente pero si veis a media cocción que tenéis que bajarlo, hacedlo, que no se os quemen.
Las vamos dejando en otro plato con papel absorbente para que eliminen el exceso de grasa.
Nosotros en ésta ocasión las comimos con queso crema a las hierbas (aquí os dejo el enlace) que tenía recién hecho, pero las podéis comer con cualquier salsa que os guste o incluso sin, que es lo más probable que pase, que las que reposan mientras hacéis la siguiente tanda vuelen como por arte de magia.
Pues ya tenemos listos nuestros falafel de remolacha. Ahora a disfrutar!

Ingredientes

Para 25 ud aproximadamente
 300 g de garbanzos cocidos
 1 cebolla mediana
 1 o 2 dientes de ajo
 250 g de remolacha cocida
 un manojito de perejil fresco
 1 cucharada sopera de cilantro fresco
 1 cucharada de café de comino molido
 1 cucharada de café de levadura
 harina de garbanzos u otra
 aceite de oliva virgen extra
 sal
 pimienta negra recién molida

Pasos

1

Para preparar estos deliciosos Falafel de remolacha, en primer lugar ponemos los garbanzos en el bol donde los vayamos a triturar y le añadimos la cebolla, el ajo sin el germen, la remolacha cocida (nosotros ya sabéis que preferimos cocinarla con su piel y al vapor) el perejil y el cilantro.
Lo trituramos todo con la batidora hasta conseguir una masa espesa.
Ahora le añadimos, la sal, el comino, la levadura y la pimienta negra. Removemos para que se integre todo bien y los dejamos reposar en la nevera media hora.
Cuando la masa de garbanzos haya reposado su debido tiempo, comprobamos que tenga la textura firme como para formar croquetas y si no es así vamos añadiendo pan rallado hasta conseguir la textura perfecta. Mejor añadirlo poco a poco que pasarnos. Ahora ya podemos empezar a formar las bolitas. Las formamos, las aplastamos un poco y las rebozamos en harina. Yo suelo emplear harina de garbanzos porque siempre dispongo de ella, pero podéis utilizar cualquier harina que tengáis.
Las vamos dejando en un plato. Una vez formadas, calentamos el aceite de oliva, cantidad suficiente para freír bien, y las vamos haciendo a fuego fuerte, sobre todo los primeros 2 minutos, hasta que queden doradas. Más o menos entre 4-5 minutos. Id jugando con el fuego. Al principio tiene que estar muy caliente pero si veis a media cocción que tenéis que bajarlo, hacedlo, que no se os quemen.
Las vamos dejando en otro plato con papel absorbente para que eliminen el exceso de grasa.
Nosotros en ésta ocasión las comimos con queso crema a las hierbas (aquí os dejo el enlace) que tenía recién hecho, pero las podéis comer con cualquier salsa que os guste o incluso sin, que es lo más probable que pase, que las que reposan mientras hacéis la siguiente tanda vuelen como por arte de magia.
Pues ya tenemos listos nuestros falafel de remolacha. Ahora a disfrutar!

FALAFEL DE REMOLACHA
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